Mar En Vez De Charco

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Kenneth Hildebrad, un elocuente predicador, dijo: “…el que carece de sueño… [Es como] una gran nave construida para el poderoso mar pero que intenta navegar en un charco. Carece de un puerto lejano para alcanzar, de un horizonte que se perfile, de un cargamento preciado que llevar. Sus horas son absorbidas por tiranías rutinarias e insignificantes. En nada sorprende que el tal se torne insatisfecho, contencioso y esté harto.”

Como hijos de Dios a veces solemos navegar en un charco, en vez de aferrarnos en un mar de bendiciones duraderas y eternas.

Génesis 2.16b, 17 NVI dice: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás.» La consecuencia de la elección de Adán de navegar en el charco fue la muerte, esclavitud y maldición; en cambio Jesús eligió navegar sobre el mar, para lo que Dios lo había enviado y trajo vida, libertad y vida eterna.

Existen obstáculos en nuestro recorrer en la vida que es preciso que sean derribados por la fe en Dios y no sólo en nuestras propias capacidades humanas, “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas” Isaías 40: 29-31 Si nos aferramos al carácter de Dios tendremos la victoria asegurada bajo cualquier situación que nos aleja de la bendición plena que tenemos cerca.

Pese a cómo estés hoy no olvides que eres hijo de Dios y como tal tienes el apoyo, la fuerza, la gracia y el amor de tu Padre Celestial, acércate confiadamente y pídele que te lleve al lugar donde quiere que estés, que tu vida cumpla el propósito por el cual fuiste creado.

¡Vive tu vida a la altura de tu Creador!

“…Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.” Eclesiastés 12:13

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